Alrededor de atizada fogata decembrina, amenas narrativas de Atanael
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Nota Ciudadana

Alrededor de atizada fogata decembrina, amenas narrativas de Atanael

Crónica en la víspera del inicio de los tradicionales aguinaldos.

En la víspera del inicio de los tradicionales aguinaldos, tuve el gusto de conocer a una persona muy cordial y con admirable capacidad para recordar episodios de su vida transcurridos en jurisdicción del metense municipio de Uribe.

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El año 1979 marca su vida familiar, pues fue cuando desde San Martín de los Llanos en manada llegaron para habitar el fundo que desde dos años antes con su papá habían armado.

Antes del medio día del anterior sábado 15 del mes de la Navidad, en busca de sitios naturales turísticos con tres visitantes más ingresamos a la finca El Recreo guiados por Anderson Tapiero, quien nos presentó al dueño de la propiedad. Nos dio la bienvenida y dijo que se llama Atanael Rojas Cortés.

Al regreso del recorrido llamaron mi atención las canchas de tejo que el anfitrión tiene, pues son mucho más grandes de las tradicionales. Antes de despedirnos, se programó que en la noche volveríamos para hacer una fogata y tertuliar mientras tomamos unas cervezas. Pasadas las siete de la fresca noche llegamos a El Recreo. Su propietario nos recibió con amabilidad y le indicó a Edilberto, su joven hijo adoptivo, donde armar y prender la fogata que de manera constante atizó.

Bajo un decembrino cielo despejado, tapizado de estrellas y con la Luna en creciente nos acomodamos cerca de la alborotada candela que consumía leña seca. Los visitantes comenzamos a “picarle la lengua” a don Atanael, quien ni corto ni perezoso respondió las preguntas relacionadas con sus historias en ese bonito territorio.

Contó que cuando llegó, año 1969, el pueblo apenas tenía siete casas y que la escuela era la única cubierta con tejas de zinc. Narró aventuras de cuando con familiares y amigos iban de cacería y a pescar, salidas algunas veces acompañadas por espantos.

También, cómo en 1997 en confuso hecho de orden público junto a otros habitantes pueblerinos fue herido con esquirlas de una granada. También, que en agosto del siguiente año por la toma guerrillera y la respuesta de las fuerzas del orden, durante tres días los moradores del poblado quedaron encerrados en sus casas.

Y que en la pausa del enfrentamiento, la mayoría decidió tomar camino teniendo como destino para refugiarse el pueblo de Colombia, Huila. Dicho éxodo pocos días se frustró cuando la calma regresó al caserío y ellos también.

El sanmartinero Atanael tiene 76 años de edad, de los cuales lleva 49 de estar radicado en Uribe, razón por la cual es un personaje conocido y respetado en la municipalidad. La fresca noche, la fogata con su calor y humo, igual algunas cervezas acompañaron nuestro ritual de casi tres horas de agradables narrativas del señor Rojas, quien nos dijo que veladas como la que esa noche vivimos hasta hace pocos años eran imposible de realizar en esos lares.

Como visitantes Felipe y Tatiana con Alejandra su mamá y quien esto cuenta, de esa navideña noche guardaremos recuerdos muy especiales, porque no siempre en calidad de forastero uno encuentra narradores con las calidades de nuestro apreciado anfitrión.

Me cuenta don Atanael, que para la cena de esta Noche Buena asarán un marrano y un chivo, para compartir con su numerosa familia y con las amistades que a El Recreo lleguen para recibir la tercera Navidad luego de los acuerdos de Paz.

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