El expresidente Álvaro Uribe Vélez publicó un mensaje en su cuenta de X, mediante el cual descartó ser fórmula vicepresidencial en 2026, cerrando así las especulaciones sobre un eventual regreso a las urnas.
El pronunciamiento llegó después de que su hijo, Tomás Uribe, insinuara en redes sociales que el juicio que enfrenta el exmandatario buscaba, en el fondo, impedirle participar como vicepresidente en las próximas elecciones.
“No puedo considerar ser candidato a la vicepresidencia. No seré yo quien le cree al país una discusión institucional, justamente ahora que buscan acabar con las instituciones”, escribió Uribe. Aclaró que, aunque enfrenta lo que considera un proceso judicial injusto, no tiene intenciones de aspirar a ningún cargo de elección popular.
Con esta decisión, el líder del Centro Democrático frenó las aspiraciones de precandidatos como Paola Holguín, Paloma Valencia y el abogado Abelardo de La Espriella, quienes lo veían como posible fórmula presidencial para el 2026.
De La Espriella, incluso, aseguró en entrevista con La FM que “hay esperanza”, pues Uribe nunca le dijo un no tajante. Según su interpretación, la Constitución no impide que un expresidente ocupe la Vicepresidencia.
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La lectura de varios constitucionalistas es diferente. Jorge Iván Cuervo, profesor y analista político, aseguró que nadie puede ser vicepresidente si ya ocupó la Presidencia, ya que el principal rol del vicepresidente es reemplazar al presidente en sus ausencias. El artículo 204 establece que se requieren las mismas condiciones que para ser presidente y el artículo 197 impide que un expresidente vuelva a ejercer el cargo, lo cual, según Cuervo, inhabilita también para la Vicepresidencia.
Aunque su nombre quedará por fuera del tarjetón, Uribe afirmó que continuará apoyando a su partido desde otros espacios. Su prioridad, según dijo, será respaldar la labor del Centro Democrático en medio del momento político que atraviesa el país.
