La elección del nuevo Consejo Municipal de Juventud en Villavicencio dejó un mensaje político difícil de ignorar: los partidos progresistas fueron los grandes derrotados. Los resultados, contundentes en cifras, evidencian una pérdida de sintonía entre las colectividades afines al Gobierno nacional y los jóvenes de la capital del Meta, quienes optaron por respaldar propuestas más tradicionales, comunitarias o apartadas de la línea oficialista.
El Partido Conservador, con liderazgo del concejal Armando Baquero, se constituyó en la fuerza más votada con 1.709 sufragios y una curul que ocupará Andrés Santiago Hernández Coy, joven piloto de motovelocidad que representará a la juventud en el consejo. El segundo partido con mayor respaldo fue el Centro Democrático, con 1.406 votos.
En contraste, movimientos políticos de izquierda como la Colombia Humana, que promueve el presidente Gustavo Petro, apenas alcanzó 628 votos; la Alianza Verde, 515; y Dignidad y Compromiso, de Sergio Fajardo y Jorge Enrique Robledo, apenas 110. Ninguno logró representación, solo el Polo Democrático Alternativo consiguió una curul, con 1.212 votos, un espacio apenas testimonial dentro del nuevo Consejo.
Pero el resultado de Villavicencio no es un hecho aislado. En el balance nacional, el Partido Conservador se ubicó como la segunda fuerza política en número de votos, con 98.453, superado únicamente por el Partido Liberal. En cambio, Colombia Humana, que lidera el progresismo, quedó penúltima, seguida por la Alianza Social Independiente.
Hijo de concejal de Villavicencio estaría involucrado en grave caso de ‘sextorsión’
La derrota progresista en el Consejo de Juventud de Villavicencio es mucho más que un simple tropiezo electoral. Representa una señal de desconexión con una generación que exige coherencia, liderazgo y resultados tangibles. Esta vez los jóvenes no votaron por discursos ni etiquetas, sino por quienes demostraron capacidad de trabajo y cercanía con la comunidad, algo que en política vale mucho más que cualquier tendencia.