Las Gobernación del Meta recomendó suspender de manera temporal los tradicionales ‘paseos de olla’ y cualquier actividad recreativa o ecoturística en ríos, caños y quebradas del departamento, debido al aumento de los caudales provocado por las fuertes lluvias de los últimos días.
El llamado se sustenta en el más reciente reporte del IDEAM, que indica que el Meta ha registrado lluvias entre un 10 % y un 30 % por encima de los promedios climatológicos normales. Además, entre el 14 y el 19 de julio, la Orinoquía fue una de las regiones con mayor concentración de nubosidad y precipitaciones, una condición que ha favorecido el incremento de los niveles de los ríos.
Según la Dirección Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres (DIGERD) el riesgo prevalece en afluentes como los ríos Güejar, Guamal, Ariari, Guape, Manacacías, Guayuriba, Guatiquía, Meta y Metica, entre otros.
La entidad sostuvo que estos eventos pueden presentarse en cuestión de minutos y sorprender a quienes permanecen en las orillas o dentro del agua.
Ante este panorama, la DIGERD insistió en que la mejor medida de prevención es evitar el ingreso a los cuerpos de agua mientras persistan las lluvias, ya que una creciente puede originarse aguas arriba y llegar al lugar en pocos minutos, incluso si allí no está lloviendo.
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La entidad también pidió a las administraciones municipales intensificar el monitoreo en las cuencas hidrográficas y en los sitios frecuentados por bañistas y turistas, mediante recorridos permanentes y, cuando sea posible, con apoyo de drones para detectar cambios en los caudales y emitir alertas oportunas.
De igual manera, recomendó mantener activos los protocolos de seguimiento en los municipios que históricamente registran afectaciones por inundaciones, desbordamientos y crecientes súbitas durante la temporada de lluvias.
