El escándalo por la presunta infiltración de las disidencias en el Departamento Nacional de Inteligencia (DNI) ya tiene eco en el Meta. La secretaria de Gobierno, Andrea Lizcano, advirtió que la región ha vivido situaciones que ahora encajan con esas revelaciones. Según dijo, en varios operativos contra estructuras de alias ‘Calarcá’ los objetivos ya no estaban pese a la coordinación y la información previa. “Varias veces se nos han fugado delincuentes. Parece que la información hubiera salido antes de tiempo”, señaló.
Lizcano insistió en que lo que está en juego es la seguridad de la población porque “permitir que un delincuente se fugue es permitir que luego asesine campesinos o reclute niños”.
Las estructuras bajo el mando de ‘Calarcá’ operan en Vistahermosa y Puerto Rico, sin embargo también hacen presencia en el vecino departamento del Guaviare, específicamente en San José, El Retorno y Calamar.
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Las sospechas tomaron fuerza tras los archivos extraídos de los dispositivos incautados a ‘Calarcá’. Según una investigación periodística, en ese material aparecen menciones a supuestas reuniones entre disidentes, un general del Ejército y un alto funcionario del DNI, así como chats en los que ‘Iván Mordisco’ afirma tener “pruebas” de vínculos políticos durante la campaña presidencial. Los señalados y el Gobierno lo niegan todo.
La Fiscalía mantiene los archivos bajo custodia y aún no define si abrirá investigaciones. Mientras tanto, en el Meta crece la inquietud por el alcance real de esas filtraciones, que ya habrían afectado operaciones en terreno.
