La política habitacional del departamento del Meta cerró 2025 con avances visibles en la atención de familias de menores ingresos, gracias a la ejecución de programas enfocados en acceso a vivienda, seguridad jurídica y gestión eficiente de recursos públicos.
Uno de los resultados más representativos fue la entrega de 588 viviendas en San Carlos de Guaroa, El Dorado, Granada y Castilla La Nueva, lo que permitió mejorar de manera directa las condiciones de vida de cientos de hogares en estas poblaciones.
En Villavicencio, la estrategia ‘Mi Casa Segura’ marcó un hito al activar una inversión superior a los $31.000 millones en su primera convocatoria. A través de este programa se asignaron 800 subsidios complementarios para la compra de vivienda de interés social, dirigidos principalmente al sector trabajador, con un apoyo de $39 millones por familia.
El balance también incluyó la entrega de 722 títulos de propiedad para fortalecer la seguridad jurídica de las viviendas y avanzar en el objetivo de consolidar al Meta como un territorio de propietarios.
Las acciones desarrolladas beneficiaron a mujeres cabeza de hogar, personas con discapacidad, adultos mayores, víctimas del conflicto armado, comunidades étnicas y población LGBTIQ+, con un impacto directo en la reducción de brechas sociales y el fortalecimiento del tejido comunitario.
Inversión superior a $19.000 millones impulsa el turismo en municipios del sur del Meta
En materia administrativa, la Secretaría de Vivienda reportó un avance financiero del 71,6 % y un cumplimiento físico del 54,08 % de las metas previstas para la vigencia. Además, se gestionaron más de $113.000 millones, articulando recursos del Sistema General de Regalías, FOVIM y alianzas con entidades públicas y privadas.
De forma paralela, se avanzó en los estudios y diseños de la Ciudadela San Felipe, un proyecto estratégico en Villavicencio que contempla la construcción de 467 viviendas y cuya ejecución está prevista para 2026.
