Los resultados de las elecciones al Congreso en el departamento del Meta dejaron un mensaje político contundente: la derecha consolidó su dominio electoral en la región y el partido del Gobierno nacional quedó rezagado frente a sus principales competidores.
Con el 99,92 % de las mesas escrutadas —2.625 de 2.627 instaladas—, el Centro Democrático se posicionó como la fuerza política con mayor votación al Senado en el departamento, al obtener 90.941 votos. Muy por detrás se ubicó el Pacto Histórico, la coalición del presidente Gustavo Petro, que alcanzó 75.237 votos.
En la tercera posición apareció el Partido Alianza Verde con 68.810 votos, seguido por el Partido de la U con 42.807, mientras que la Coalición Cambio Radical – ALMA ocupó el quinto lugar con 34.232 votos.
El reporte electoral también dejó ver un número significativo de votos no válidos: 10.365 votos no marcados, 14.366 votos nulos y 16.776 votos en blanco en la elección al Senado.
La tendencia se repitió en la elección a la Cámara de Representantes. Allí, el Centro Democrático volvió a liderar con 113.034 votos, seguido por el Pacto Histórico – Frente Amplio, que alcanzó cerca de 100.000 votos. En tercer lugar quedó el Partido de la U con 86.776 votos, mientras que Alianza Verde obtuvo 41.668 votos y el movimiento Salvación Nacional llegó a 24.828 votos.
La derecha se impone en el Meta y deja mal parado al partido de Gobierno
Más allá de las cifras globales, el mapa político municipal también reflejó el peso de las fuerzas de derecha y de los partidos tradicionales. Con el 100 % de las mesas informadas para Cámara, el Centro Democrático logró imponerse en 12 municipios, entre ellos Villavicencio, Acacías, Granada, Cumaral, Castilla La Nueva, Barranca de Upía, Guamal, Lejanías, El Calvario, entre otros.
Por su parte, el Partido de la U ganó en 9 municipios, incluidos Puerto López, Puerto Concordia, Fuente de Oro, San Carlos de Guaroa y Vista Hermosa.
El Pacto Histórico, en cambio, logró imponerse en 8 municipios, principalmente en zonas del sur del departamento como La Macarena, Mesetas, Mapiripán, Puerto Gaitán, Uribe y San Juan de Arama.
En términos políticos, el resultado deja una lectura clara: los partidos de derecha y de corte tradicional dominaron la mayor parte del territorio del Meta, tanto en votación general como en número de municipios ganados.
Para varios analistas regionales, este comportamiento electoral refleja un castigo político al partido de Gobierno, en medio de críticas por lo que sectores locales consideran abandono del Gobierno nacional frente a las necesidades del departamento.
Aunque el Pacto Histórico logró mantener presencia en algunos municipios, especialmente en zonas históricamente golpeadas por el conflicto, no consiguió disputar el liderazgo electoral de las fuerzas de derecha, que terminaron consolidando su hegemonía política en el Meta.
El resultado también evidencia un desencanto de una parte del electorado frente a la izquierda, tanto por la gestión del Gobierno nacional como por experiencias recientes de gobiernos locales en la región.
Así, lejos de los pronósticos de un crecimiento significativo del oficialismo, la jornada electoral terminó fortaleciendo a la derecha, que no solo ganó en votos sino también en presencia territorial, dejando al partido de Gobierno en una posición política incómoda en uno de los departamentos más importantes de la Orinoquia colombiana.
