En menos de 48 horas, dos figuras reconocidas de la izquierda lanzaron advertencias que han generado debate en el escenario electoral colombiano, al plantear escenarios de fuerte tensión social en caso de que el candidato de derecha Abelardo de la Espriella resulte vencedor en los comicios del próximo domingo.
Uno de los pronunciamientos más comentados fue el del exdirector del DPS, Gustavo Bolívar, quien durante un evento político advirtió que un eventual triunfo de lo que calificó como una alternativa de derecha radical tendría consecuencias graves en el país.
“Los empresarios quedan notificados, los dueños de este país, del poder económico, quedan notificados, que de triunfar la alternativa violenta y de extrema derecha, este país se va a incendiar”, afirmó.
En esa misma intervención agregó un mensaje dirigido a sectores de la sociedad, señalando que “la gente no es manca, la gente no se va a quedar de brazos cruzados esperando que la destripen”, palabras que generaron una inmediata oleada de críticas.
Una de las primeras reacciones llegó desde el representante electo del Centro Democrático, Daniel Briceño, quien cuestionó el tono del mensaje y afirmó en su cuenta de X que “Gustavo Bolívar extorsiona a los colombianos a punta de miedo”.
A las declaraciones de Bolívar se sumaron las del exdirector de la UNGRD, Carlos Carrillo, quien en el programa digital ‘Desnúdate con Eva’ sostuvo que el ambiente político podría escalar en tensión tras los resultados electorales, al afirmar que “indudablemente, se va a incendiar el país”.
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La reacción de la periodista española que lo entrevistaba evidenció sorpresa por la afirmación, a lo que Carrillo insistió en su postura y explicó que el país atraviesa un nivel de polarización que podría derivar en protestas si se impone un proyecto político opuesto al que él defiende.
Por ahora, no existe claridad sobre si estos pronunciamientos corresponden a una estrategia política en medio del cierre de campaña o si reflejan un escenario de preocupación frente a una posible derrota electoral, mientras el debate público continúa escalando en medio de un ambiente altamente polarizado.
