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Marlon Sierra, jugador de Llaneros FC, tenía grado 1 de alcoholemia en accidente donde murió Ángel María León

El altar improvisado aún olía a cera derretida y flores frescas. En silencio, entre miradas bajas y manos entrelazadas, compañeros de trabajo, amigos y familiares despidieron a Ángel María León Ladino, el vigilante que durante dos décadas caminó las noches con la misma disciplina con la que sostuvo a su familia. La misa, celebrada cerca del lugar donde trabajó durante 20 años en el sector de Acacías, fue un homenaje sencillo, como lo fue su vida.

Ángel María no tuvo estudios más allá de la primaria, pero aprendió lo esencial: resistir. A sus 68 años, cumplidos el pasado octubre, llevaba en los hombros el peso de siete hijos, a quienes levantó con jornadas interminables y el salario humilde que conseguía como vigilante. Quienes lo conocieron coinciden en una frase que hoy se repite como consigna familiar: no se metía con nadie.

Su rutina era predecible. Trabajar, cuidar, volver a casa, y empezar de nuevo. Durante 20 años, sus pasos se confundieron con la madrugada, mientras protegía negocios ajenos con la misma responsabilidad con la que protegía su hogar. “Era una persona muy correcta”, recordaron sus empleadores, quienes levantaron un altar en su honor, incapaces de aceptar que su puesto ahora permanece vacío.

Pero la mañana del sábado 21 de febrero rompió esa rutina para siempre. Ángel María se movilizaba en su bicicleta cuando fue embestido por un vehículo conducido por el futbolista Marlon Ricardo Sierra, jugador de Llaneros FC. El impacto no solo apagó su vida en el asfalto, sino que dejó suspendido el futuro de una familia que aún no comprende cómo el esfuerzo de toda una vida puede desaparecer en segundos.

El informe oficial de tránsito dejó constancia de un hecho que hoy profundiza el dolor de sus hijos: Marlon Sierra registró resultado positivo grado uno de alcoholemia. –La agente que atendió el caso consignó, además, que fue elaborado un comparendo por la infracción F. También resalta, que no fue firmado por el infractor por no tener acceso a las carceletas. (Texto corregido por interpretación errónea 23/02/2026 -10:39 A.M.). 

Hoja número 02 del informe de tránsito del accidente del jugador de Llaneros FC, Marlon Sierra cuando conducía un Mazda 2 en Villavicencio.

Mientras tanto, en su casa, el duelo se mezcla con la indignación. Sus hijos hablan de un padre que lo dio todo sin pedir nada. De un hombre que trabajó de noche durante 20 años sin descanso. De alguien que, con poco, les dio lo suficiente. “Era el mejor papá del mundo”, repiten, aferrándose a recuerdos que ahora son lo único que queda.

El contraste resulta difícil de ignorar. Mientras la familia levanta altares, el futbolista recupera su libertad y se prepara para retomar los entrenamientos. Desde las oficinas del club, el silencio pesa tanto como la ausencia.

Por su parte, la Policía Metropolitana de Villavicencio confirmó que el deportista cuando sucedieron los hechos fue capturado y puesto a disposición de las autoridades.

Mientras tanto, las audiencias judiciales continúan, y el caso, que inicialmente fue tipificado como lesiones culposas, cambiaría su rumbo legal, lo que podría alejar a Marlon Sierra de la canchas, por un buen tiempo.

La familia de Ángel María, entre el duelo y la espera, solo pide lo mismo que él siempre defendió en silencio: justicia.

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