Lo que parecía una visita para prestar sus servicios profesionales terminó en una experiencia de extorsión y amenazas para la psicóloga Ana María Morales Rengifo, quien denunció haber sido víctima de un ‘falso servicio’ en la vereda Brisas de Upín, en Restrepo, Meta.
Según su testimonio, una vez en el sitio varias personas la contactaron por teléfono y afirmaron pertenecer al Clan del Golfo, pidiéndole que estableciera comunicación con su hermano y, durante las llamadas, los intimidaron para exigirles dinero. Ambos terminaron entregando recursos ante las amenazas.
“En mi caso, recibí amenazas de muerte y de violencia sexual. Sabían cómo iba vestida y cuál era el propósito de mi visita”, relató Morales Rengifo, quien aseguró que la situación le provocó una angustia que todavía la afecta.
Después de lo ocurrido, acudió a la Unidad de Reacción Inmediata (URI) para denunciar los hechos, pero expresó su inconformidad con la atención recibida y señaló que finalmente tuvo que presentar la denuncia de manera virtual.
“Es muy triste que la Fiscalía considere que esto es normal. Me sentí tan afectada que incluso llegué a pensar que estaba haciéndoles perder el tiempo”, manifestó.
La psicóloga advirtió sobre los riesgos que enfrentan quienes prestan servicios domiciliarios y rechazó que las amenazas se conviertan en parte habitual de su trabajo.
A raíz de lo sucedido, Morales Rengifo invitó a psicólogos, trabajadores sociales, terapeutas y profesionales afines que hayan enfrentado hechos similares en el Meta y otras regiones del país a contactarla a través de sus redes sociales.
La iniciativa busca recopilar información sobre fechas, modalidades, líneas telefónicas y cuentas utilizadas para las extorsiones, con el objetivo de hacer una solicitud formal ante la Presidencia del Colegio Colombiano de Psicólogos (Colpsic), el Capítulo Meta y Llanos Orientales, la Dirección Antisecuestro y Antiextorsión de la Policía Nacional y la Fiscalía.
