
Editorial | En Villavicencio la oposición critica, pero no logra ganar
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Fernando Betancourt
- Publicado en Mar 09, 2026
- Opinión
Los resultados de las elecciones dejaron un mensaje político claro en Villavicencio. A pesar de las críticas, los cuestionamientos y el desgaste propio de gobernar, el proyecto político del alcalde Alexander Baquero logró mantener una base electoral sólida en la ciudad.
Cuando Baquero fue elegido alcalde en 2023 obtuvo 70.698 votos, con el respaldo de Salvación Nacional y el coaval del Centro Democrático y Colombia Justa y Libres.
Dos años después, en las elecciones al Congreso, su equipo político volvió a mostrar capacidad de movilización. El candidato Darwin Castellanos logró más de 60.000 votos en Villavicencio para la Cámara de Representantes, lo que evidencia que la estructura política del alcalde sigue teniendo fuerza en la capital del Meta.
Los números también lo confirman. En estas elecciones, el Centro Democrático obtuvo 49.077 votos al Senado y 63.299 a la Cámara en Villavicencio. Aunque hubo una leve reducción frente a los votos que obtuvo Baquero cuando fue elegido alcalde, la base electoral se mantuvo relativamente estable.
Esto significa que ni la fuerte crítica política ni temas sensibles en la ciudad —como la crisis del agua— lograron afectar de manera contundente ese respaldo electoral.
En la otra orilla política el panorama fue distinto. El Pacto Histórico – Frente Amplio obtuvo 49.498 votos a la Cámara, una cifra que quedó por debajo de las expectativas del equipo político del exalcalde de Villavicencio Felipe Harman, que esperaba demostrar mayor fuerza electoral en la ciudad.
La votación al Senado también deja una señal política. En Villavicencio, el Centro Democrático obtuvo 49.077 votos, mientras que el Pacto Histórico alcanzó 36.963 votos.
Aunque son elecciones distintas y no se comparan de forma directa, el resultado muestra que el discurso de la oposición no logró posicionarse con la fuerza que esperaba en la capital del Meta.
La lectura es sencilla: durante meses la oposición centró su discurso en criticar la gestión del gobierno local y en intentar debilitar políticamente a ese sector. Pero las urnas mostraron que esa estrategia no se tradujo en una ventaja electoral.
Más que construir una alternativa política fuerte, la oposición parece haberse quedado en la crítica permanente.
El resultado deja una lección clara en Villavicencio: criticar no es suficiente para ganar elecciones. Mientras un sector mantiene organización y votantes, el otro aún no logra consolidar un proyecto político que realmente dispute el liderazgo en la ciudad.