Sábado, 18 de julio de 2026

Gasolina baja $500 desde de marzo: en Villavicencio se pagará $15.591 por galón

Sectores opuestos al gobierno ven la reducción como estrategia de campaña y recuerdan que con Petro el precio se duplicó.


Desde este 1 de marzo entra en vigencia una nueva reducción de $500 en el galón de gasolina corriente, lo que en Villavicencio deja el precio en $15.591 y sitúa el promedio en las 13 principales ciudades en $15.057.

Aunque el anuncio representa un alivio frente a los valores que se venían pagando, la discusión de fondo es que durante el gobierno de Gustavo Petro el precio de la gasolina prácticamente se duplicó como parte de la política para cerrar el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, una decisión que en su momento fue defendida como necesaria para sanear las cuentas públicas, pero que impactó de manera directa el bolsillo de los consumidores.

Con el nuevo ajuste, la capital del Meta seguirá siendo la ciudad con el galón más costoso junto con Cali y Bogotá, donde quedará en $15.502 y $15.491, respectivamente. Los precios más bajos, en cambio, están en Pasto con $13.247, Cúcuta con $13.400 y Cartagena con $15.083.

Críticos del gobierno no dejan pasar desapercibido que el anuncio se da en un contexto marcado por la cercanía de las elecciones legislativas, lo que parece muy conveniente para los candidatos del Pacto Histórico y movimientos afines al petrismo.

A esto se suma que, pese a la disminución acumulada de $1.000 en lo que va del año, la brecha entre el precio interno y la referencia internacional sigue siendo motivo de discusión.

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Julio César Vera, presidente de XUA Energy, explicó que al comparar estrictamente el valor de la gasolina en Colombia con el precio internacional todavía existe una diferencia de $3.006, incluso después de los recientes ajustes, y aseguró que “el precio podría bajar en ese monto y sería la política correcta”.

Así, la rebaja anunciada abre un nuevo capítulo en el debate sobre la política de precios de los combustibles, en el que se cruzan argumentos técnicos, presiones fiscales y lecturas políticas en plena temporada preelectoral.