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Ni país, ni región, ni nación, mejor: territorio

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A comienzos de este mes de mayo con motivo del aniversario 42 de vida académica de la Unillanos, en mi crónica institucional para referirme a la extensa área de influencia del Alma mater tomé el título País del Orinoco, del cotidiano léxico de Pedro René Eslava M. vichadense poeta y profesor unillanista, expresión que Gustavo Benavides L. me dijo también ha utilizado en sus trabajos de artes visuales.

Ver: Restringido el tránsito de vehículos y peatones por la vía hacia la Vereda El Carmen

Por algunas voces supe, que la prestada expresión País del Orinoco se entendió con enfoque “separatista” del resto del país y entonces recordé el verso “República independiente, somos en nuestro llano” del poema «Quebrada Blanca» de contenido protesta y autoría del sanmartinero Manuel Orozco.

Mapa de la Región Orinoquía Colombiana / Foto: Tomada de Internet

Mapa de la Región Orinoquía Colombiana / Foto: Tomada de Internet

Sin consultarlo con el investigador Eslava Mocha, oriundo del ribereño pueblo de Casuarito, digo que su designación de País del Orinoco para referirse a Arauca, Casanare, Meta, Guaviare, Guainía, Vaupés y Vichada puede obedecer a las dimensiones biofísica o biogeográfica, debido a que los siete departamentos son productores de las aguas de caños, cañadas y ríos afluentes y activos vasos comunicantes del imponente Orinoco, que dio nombre a la sumatoria de esos siete departamentos, y por ningún motivo a sentires de segregación político administrativa.

Quizá la vieja costumbre de manejar el término técnico “región” para hablar de la vasta Orinoquia, es lo que lleva a darle significación separatista al uso que a la palabra “país” le di.

Bueno es recordar, que en las épocas de la Conquista y la Colonia los geógrafos españoles a los diferentes pueblos ancestrales con los que se encontraron en el Nuevo Continente les dieron el nombre de “nación”, puede entenderse que lo hicieron a partir de la dimensión étnica.

Mapa secreto de América, sector de Castilla del Oro -hoy Venezuela y Colombia- fechado en 1533. Tomado de www.abc.es/cultura

Mapa secreto de América, sector de Castilla del Oro -hoy Venezuela y Colombia- fechado en 1533. Tomado de www.abc.es/cultura

Por ejemplo, a la más numerosa llanera familia precolombina la Achagua el Diccionario Histórico-Geográfico de la América Meridional autoría del jesuita Giandominico Coleti (1771) la describe como “Nación bárbara a la entrada de las llanuras de Casanare y Meta”.

A su vez, de los Guaybas dice “Nación bárbara en el Nuevo Reino de Granada, al Oriente de Santa Fe de Bogotá, y a la entrada de las llanuras de Casanare y Meta”.

Ni país, ni región, ni nación:
Aprovechando esta disertación sobre los términos país, región y nación, me acordé del vocablo territorio cuya significación pude entender gracias al ensayo “De viaje por los territorios y los mapas: inscripciones, visiones y representaciones” del humanista profesor Joaquín Molano Barrero (Universidad Central, Bogotá: 2012), quien me hizo el honor de regalármelo en febrero del año 2014, con la siguiente generosa dedicatoria: “para quien ha recorrido por caminos que van más allá del horizonte y de sus espacialidades”.

Del referido documento extracto el siguiente postulado que está en las páginas números 10 y 11:

“La concepción de territorialidad es mucho más profunda que el concepto reducido de naturaleza que introdujeron los conquistadores y colonizadores de Europa. En la territorialidad surge un espacio complejo de relaciones que dimensiona y vincula lo orgánico y lo inorgánico, lo material y lo cultural, lo cósmico y lo telúrico, a tal punto que el ser humano no es más que un ser entre muchos otros, entre los cuales se cuentan también los relieves, las fuentes de agua, los insectos, espíritus y animales, los cuales se identifican en el mito para transformarse unos entre otros, y se consideran siempre como si fueran parientes y personas”.

La versión gráfica de la premisa sobre territorialidad del profesor Molano B., de manera sorprendente la encuentro plasmada en los múltiples detalles que conforman la siguiente hermosa obra rupestre localizada en un sitio de la Orinoquia colombiana:

Perfecta cartografía social del territorio de primitivos pobladores. Pictografía en abrigo rocoso de Cerro Azul, San José del Guaviare. Fotografía de Enrique Bautista, en Colombia Orinoco, FEN 1998.

Perfecta cartografía social del territorio de primitivos pobladores. Pictografía en abrigo rocoso de Cerro Azul, San José del Guaviare. Fotografía de Enrique Bautista, en Colombia Orinoco, FEN 1998.

Colofón:
Con base en lo anterior, bueno será que en adelante los académicos y no académicos en sus ejercicios investigativos de planificación con comunidades para pensar y repensar sus lugares a partir de diferentes dimensiones, consideren manejar el holístico término Territorio antes que región, país y nación.

Por sentido común digo, que un Territorio está integrado por muchos micros territorios con particularidades propias, los cuales en el corriente ordenamiento político administrativo colombiano se denominan veredas, resguardos indígenas, centros poblados, barrios, comunas, ciudades, municipios y departamentos.

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